Aparece y desaparece

Han pasado varios meses desde que escribí la última vez, desde que subí el último vídeo o respondí alguna pregunta. Os debo mil perdones. Mi plan había sido seguir relatando todo lo que iba sucediendo por tierras inglesas, pero ha resultado ser que el tiempo que tengo libre no lo estoy aprovechando todo lo que debería y escribir pasó a no ser una prioridad.

Hoy, 5 de Marzo de 2017, y a dos días de hacerme un año más viaja, quiero retomar este blog y seguir informando con cosas útiles o simplemente escribiendo para desahogarme después de un día duro.  Quiero seguir escribiendo, relatando y aconsejando en base a mi experiencia aquí, en Londres.

Desde que llegué he encontrado trabajo y he podido conseguir plaza en la Universidad. Me gustaría poder decir que tengo todo establecido, pero nada es nunca seguro y aun me quedan muchos pasos que dar antes de poder hacer eso. Somos uno más en casa, tres para ser exactos, y aunque tenemos nuestras cosas es bueno vivir con amigos.

La maleta del demonio

Lo difícil que es condensar todo en un mismo espacio, vigilar que no se pase del peso y que no se te olvide nada. Quita esto, pon lo otro. Esto pesa demasiado, lo puedo llevar en el equipaje de mano. Esto no lo necesito, esto si. Es un agobio y más aun cuando lo dejas para el último momento como yo.

No dejes la maleta para el último día como yo, hacedla unos días antes y con paciencia haced también un recuento de todo lo esencia. Si no, cuando peses la maleta para confirma que está dentro del peso que puedes facturar, puedes llevarte una desilusión al acordarte –oportunamente– de que has olvidado unas cuantas cosas. Eso fue lo que me pasó a mi, que olvidé el trípode, algunas medicinas, un pantalón y tampoco había guardado los regalos que tenía para los niños y la madre. Por suerte me acordé, pero tuve que hacerlo todo de nuevo para ver que los 17kg se habían transformado en 25kg. Nada bueno, puesto que solo me dejaban 20kg.

Ten paciencia, no seas como yo.

Lo malo de hacer maletas para un tiempo largo es que no sabes que meter dentro. Estás en tu cuarto de toda la vida seleccionando 20kg, y lo que quepa en la de mano, para llevar contigo a un sitio nuevo donde no estás muy seguro de que es lo que vas a necesitar.Ropa, zapatos, algunos cd’s, mis pinturas-aunque evidentemente no todas ellas-,  regalos para la familia que me tuvo como AuPair,  mi neceser, alguna chorrada… Es complicado escoger.

Pero más complicado es cargar con una maleta que pesa un quintal por un aeropuerto hasta el bus. Y la cosa se complica cuando tienes que subir al metro y cargar con ella por las escaleras para cambiar de linea –gracias señor anónimo que me echó una mano-. Llevar muchas cosas está guay, pero no es práctico si tenemos en cuenta que la casa estaba lejos del aeropuerto y si contamos que ahora vivo en un tercero sin ascensor ya pongo la guinda al pastel.

Resumiendo todo un poco, mi maleta pesaba mucho, he traído muchas cosas pero ninguna innecesaria y casi me da algo arrastrándola escaleras arriba hasta llegar al tercer piso.

Quedan trece días

Ya estoy por aquí otra vez, con una cuenta atrás. Parece que mi vida se resuma solo en eso, en esperar a que llegue una fecha concreta, pero no.

El otro día me acerque a El Hondo, un parque natural bastante grande con distintas especies de aves y plantas para observar. Tiene miradores y puedes ver a los animales bastante cerca en su hábitat natural sin molestarlos. Es un sitio tranquilo, pero no os recomiendo imitarme porque fui ya bien entrada la tarde y los mosquitos se dieron un festín con mis piernas. Uno bastante gordo, o eso deduzco, me ha dejado un haba del tamaño de una moneda de dos euros en el muslo.

Pero quitando eso, estoy teniendo unos últimos días relajados. Intento seguir dibujando cada día, aunque me cuesta salir del modo perezoso últimamente. Solamente espero que se pase pronto y volver con muchas cosas para contaros que sean interesantes, no con picaduras de mosquito.

Mi año como Au Pair, consejos y experiencias personales

No soy muy buena con los resúmenes, pero esta vez me he decidido a hacer uno. Sabéis que fui siguiendo mi año como Au Pair con unos vídeos donde he ido dando algo de información en cada uno de ellos, pero todo estaba muy dispersado. Así que aquí vuelvo de nuevo, con este vídeo donde intento explicar el proceso de buscar familia, encontrarla y como viví la experiencia. También dejo algunos consejillos para los que estén buscando o estén perdidos. ¡Suerte a todos!

Cervezas y bicis

Las cosas nunca salen como uno piensa, pero para mi amiga –de la que os hablé la semana pasada– al menos se han solucionado un poco y se quedará con la familia hasta, al menos, Marzo definitivamente. Fueron buenas noticias que nos alegraron la semana, además su HM nos invitó a un café a las dos el otro día cuando las encontré en el Town Centre.

[Esta entrada comencé a escribirla hace mucho tiempo, creo que en Enero, y por cosas que pasan -como que me despisto mucho, por ejemplo- no vio la luz. Por suerte, me acuerdo de que quería contaros… ]

Una de las cosas que tiene Londres es que las bicis –esas que están a disposición de todos y que en Elche llamamos bicielx– están disponibles las 24 horas. Así que ese día, además de otro par después, cogimos unas bicis para hacer tiempo mientras esperábamos al tren. ¿Lo bueno? Era por la noche y a esas horas no hay coches, ni gente, con lo cual no molestas ni te molestan. Puedes pasearte a tus anchas, eso si, solo durante media hora porque luego tienes que aparcar antes de seguir tu marcha. Si no te toca pagar.

Ese día acabamos en un pub cerca de Old Street tomando una cerveza -y eso que ibamos a volver pronto a casa- así que decidimos que si nos quedábamos era para aprovechar la noche. Una de las cosas que tiene también Reino Unido, es que la fiesta termina a la una u a las 3/4 como muy muy tarde a no ser que sea una ocasión especial o algo muy grande. El tren salía a las 5 y 10 minutos y salimos de aquel sitio a las 3. ¿Que podíamos hacer? Pues montar en bici.

Llegamos hasta St. Pauls, compramos una hamburguesa en un veinticuatro horas, junto con unas patatas fritas, y no recuerdo como volvimos a la estación. Puede que cogiéramos un bus, que fuéramos andando o que a esas horas el metro estuviera abierto y acabáramos subiéndonos. De lo que si que estoy segura es de que fue una de esas noches que no olvidas.

Reservando vuelos

Odio comprar billetes de avión. No es que no me guste ir en avión, al contrario, me encanta volar y ver el paisaje desde ahí arriba, es todo tan pequeñito. Lo que no me gusta es comparar precios en miles de páginas web y con miles de compañías –tal vez miles no, pero siguen siendo muchas cosas-.Me agobio bastante rápido, pero ahora que he pillado el tranquillo se hace más ameno que al principio, cuando no tenía ni idea de como funcionaba. Ahora se como comprobar si te incluye una maleta en bodega y de cuantos kilos o no, por ejemplo.

Una de las cosas que siempre me ha dado igual, pero que a la gente parece molestarle bastante, son las escalas. No me importa hacer una escala porque me gustan los aeropuertos, claro que son más divertidos cuando no vas sola como yo. Hay muchas tiendas aunque no os recomiendo comprar nada. ¡Es todo carísimo! Un sandwich te puede costar perfectamente ocho euros y las marcas conocidas hasta creo que suben un poco los precios. A mi lo que me gusta es ver a la gente. ¿De donde vienen? ¿Donde van? ¿Quienes son? Todos tienen cara de cansancio o de emoción –todo depende de si son o no primerizos-. Resumiendo, las escalas no son tan malas e incluso si son de varias horas puede que tengas tiempo de ver la ciudad más cercana al aeropuerto y hacer un poco de turismo extra.

Y como recomendación del día, os traigo EasyBus. Me ha costado dos euros con poco más un autobús del aeropuerto de Stanstead hasta Londres. Te cobran un euro de gestión, pero merece la pena si el bus también cuesta un euro. Los buses siempre son una buena opción, ya que los trenes por lo general no bajan de las dieciocho libras –he visto uno por quince– y aunque son más rápidos y cómodos no te sale rentable por solo una hora de viaje.

Solo espero que en este vuelo me toque la ventanilla, porque ya lo he comprado. El 23 de Octubre vuelvo a Londres y entro a mi nuevo piso. ¡Si, tengo piso! Ahora solo queda esperar, preparar la maleta y las cosas que de verdad quiera llevar conmigo y ahorrar más dinero. Sobre todo ahorrar.

Avanzando a pasos de tortuga

Hace un tiempo –no recuerdo exactamente cuanto–  os escribí a cerca de SpareRoom, esa maravillosa creación de internet que me ha ayudado tanto. Pues bien, hoy por hoy puedo decir que casi lo tengo, que el destino nos ha sonreído y que hemos sido capaces de encontrar lo que creíamos imposible al principio; una casa de dos habitaciones que no tenemos que compartir. Y solo tenemos que pagar un poquito más por ello.

Es una casa en el norte, no muy lejos del centro y con todo lo que se necesita cerca –como soy una desesperada ya he cotilleado el barrio desde google maps-, además el piso es muy bonito y la casera es muy agradable. Nos ha comprendido desde el principio e intentado ajustar precios para que todos estuviéramos contentos con ello. Aun no es seguro hasta que demos el depósito de reserva –solo una semana de renta!– y quite el piso de la página web, pero vaya, que ya está casi todo listo y con suerte el día 24 de Octubre estaré escribiendo una entrada desde allí y no en mi habitación desordenada de España.

Aun tengo que sacarme el carné de conducir, pero eso ya casi lo tengo listo. Ahora solo tengo que ahorrar un poquito más mientras tanto, asegurarme de que aquí lo dejo todo ordenado y comprar el billete de avión para que no me suban el precio en cuanto esté todo firmado.

SpareRoom

Hola, dije que iba a ser más constante y aquí estoy, con no mucho que contar pero con una página que me está haciendo la vida más fácil. Bueno, seguro que exagero, pero no miento al decir que me está ayudando a buscar una habitación para mi vuelta a Londres.

La página se llama SpareRoom y es una web para encontrar habitaciones o para ofrecer la que tengas libre en casa. También existe el llamado ‘Buddy Up’ que es para aquellos que buscan personas para alquilar una casa juntos. Toda una revolución.Al menos para mi, que es la primera vez que hago algo parecido. El caso es que es bastante útil, ya que puedes buscar por zonas, mirar directamente la que mejor te venga o más te guste –aunque eso no quiere decir que vayas a encontrar algo que se adecue a lo que buscas o al precio-. Otra cosa es el precio, que va por semanas o por meses, y que puedes restringir según tus posibilidades. Así no te salen casa mu chulas y muy caras que te dejan con las ganas de algo mejor.

Fuera chorradas, también puedes escoger que solo aparezcan los anuncios personales, es decir, que no sean de agentes y que sean los mismos dueños o quienes estarán en el piso contigo quienes pongan el anuncio. Es algo más personas y te da la opción de saber más o menos como será le gente con la que convivirás mientras estés allí. Hay gente que va directa al grano y no le importa mucho, pero otros se preocupan de poner sus gustos y que esperan de la convivencia y eso, a mi, me da un poco más de confianza.

¿El rollo? El llamado ‘Early Bird’ o pájaro madrugador en español, que tienen los anuncios con menos de siete días publicados. Con estos anunciantes no puedes contactar a no ser que hayas pagado a la página web. Existe la posibilidad de darle a ‘mostrar interés’ para que a ellos les aparezca y si quieren te envíen el mensaje a ti, pero es un poco rollo porque hay mucha gente buscando.

Como todo hay que tener cuidado, asegurarse de a donde se manda el mensaje y no apresurarse. Pregunta todo lo que tengas que preguntar y si ves algo raro no sigas adelante. Yo no he tenido problemas, pero nunca se sabe que pude pasar.

Otra ventaja, o desventaja, de esta página web es que por lo general la mayoría de las habitaciones son para ocupar cuanto antes. Yo llevo mirando desde Julio para Octubre y es ahora cuando he empezado a ver anuncios de habitaciones libres para esa fecha. Claro está, que si no se ocupan las que quieren ocupar ya para esa fecha siempre cabe la posibilidad, pero con la demanda que hay de habitaciones, difícil veo yo que eso pase.

Y hasta aquí he llegado hoy, os dejo la página http://www.spareroom.co.uk/ que se me ha terminado el café y creo que ya está todo dicho.

Un saludo.